lunes, 20 de mayo de 2013

Bocaditos de pollo y bacon con salsa ranchera

Sigo muy liada con mi padre en el hospital, ya sabemos que hay que operar a corazón abierto pero aún no tenemos fecha, siguen haciéndole pruebas. La verdad es que lo menos que se me apetece es meterme en la cocina mucho tiempo así que últimamente tiramos de recetas rápidas para el día a día, lo cual no quiere decir que renunciemos a comer bien, prueba de ello son estos deliciosos bocaditos de pollo. En cuanto vi esta estupenda receta en el blog de Sin salir de mi cocina sabía que me iba a gustar y la verdad es que no me ha gustado, me ha encantado.


En primer lugar preparamos la salsa ranchera para que podamos tomarla luego bien fría. Aquí van los ingredientes.


Si no conseguimos buttermilk simplemente mezclamos 150 gramos de leche entera tibia con una cucharada de limón, lo removemos y dejamos reposar unos diez minutos (tendrá aspecto de leche cortada). La salsa se prepara simplemente mezclando todos los ingredientes en un bol y lo dejamos en la nevera hasta la hora de consumir. Para preparar los bocaditos de pollo y bacon necesitaremos:


Cortamos la pechuga de pollo en cubos de unos dos centímetros y medio más o menos. Dividimos las tiras de bacon en dos mitades, enrollamos cada cubo de pollo con un trozo de bacon y lo sujetamos con un palillo. Mezclamos el azúcar y el pimentón en una bolsa de plástico (si queremos darle un toque más picante podemos añadirle un poco de cayena molida) 


Metemos los bocaditos de pollo y bacon en la bolsa de tres en tres para rebozarlos completamente y los vamos colocando sobre una bandeja apta para el horno. Los metemos en el horno precalentado a 180º durante una media hora o hasta que veamos que el bacon queda dorado.


No me diréis que no es sencillo. Podemos tenerlos preparados con anterioridad y en el último momento los metemos en el horno. Acompañados de la deliciosa salsa ranchera hacen de este plato un bocado exquisito.


Os animo a probarlo y ya me contaréis qué os ha parecido, seguro que no os defrauda.


lunes, 13 de mayo de 2013

Oreo cake para celebrar mi cumpleaños.

El sábado fue mi cumpleaños y aunque no estamos muy por labor de hacer grandes celebraciones  (mi padre sigue en el hospital) quedamos por la noche para cenar con la familia y unos amigos. Ya tenía la excusa perfecta para hornear algo así que me decidí por este fantástico Oreo cake.


Es una tarta bastante sencilla, un bizcocho de chocolate, nata montada y galletas Oreo. Hice un bizcocho de chocolate que nos gusta bastante, el mismo que utilicé en la tarta del primer cumpleblog. Como relleno usé una nata vegetal, muy sencilla de montar con un toque de vainilla, azúcar glass y unos trozos de Oreo.


Primero preparamos el bizcocho y para ello deberemos tener los ingredientes a temperatura ambiente. Batimos la mantequilla con el azúcar glass previamente tamizada hasta que queda blanca y esponjosa.
Mientras, hervimos el agua y la batimos con el azúcar moreno y el cacao sin azúcar. Reservamos hasta que se enfríe. Añadimos un huevo y la vainilla a la mezcla de la mantequilla y el azúcar glass y batimos hasta que se incorpore. Incorporamos la mitad de los ingredientes secos (harina, levadura y bicarbonato) tamizados y batimos bien. Agregamos el otro huevo y cuando esté incorporado le añadimos el resto de los ingredientes secos tamizados. Finalmente añadimos la mezcla del agua con el azúcar y el cacao.


Forramos un molde pequeño (yo he usado uno de 20cm) con papel de hornear o lo encamisamos con mantequilla y un poco de harina para que no se nos pegue el bizcocho. Cocinamos el bizcocho en el horno precalentado a 180º durante unos 45 minutos o hasta que se cocine completamente. Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar 10 minutos antes de desmoldarlo para que se enfríe totalmente sobre una rejilla.



Mientras horneamos el bizcocho preparamos el relleno y la cobertura. Batimos la nata, el azúcar glass y la vainilla y lo reservamos en la nevera.
Una vez esté frío el bizcocho lo cortamos en tres partes y lo rellenamos con la nata y le troceamos unas galletas Oreo en cada capa. Cubrimos la tarta con el resto de la nata y trituramos el resto de las galletas para recubrir toda la tarta. Decoramos con un poco de nata y listo. Una tarta sencilla y deliciosa.


lunes, 6 de mayo de 2013

Noodles fritos con gambas

Desde que vi este delicioso plato en el blog de Lore, Cocinándotelo supe que me iba a gustar. Tanto a mi marido como a mí nos encanta la comida asiática y no hay nada que lo represente más que unos deliciosos noodles.


Los noodles son fideos originarios de China, donde aparecieron sobre el 5000aC. Desde allí se extendieron hacia otros países asiáticos. Hoy en día se comercializan en todo el mundo y son mucho más que una comida rápida ya que sus recetas ofrecen variedad, versatilidad y un alto valor nutritivo, son altos en carbohidratos, con un bajo contenido en sal y sin grasas. Tanto en pasta fresca como en la variedad seca, los noodles están hechos con harina de trigo, de arroz o de soja verde. Se preparan de incontables maneras y he de decir que me encantan.


Hoy los prepararemos de una forma muy sencilla, con un poco de verdura y unos langostinos. Ya veréis que receta más sencilla y deliciosa.


Hervimos los noodles en abundante agua y en vez de añadir sal le ponemos un buen chorrito de salsa de soja. Los dejamos cocer el tiempo que indique el fabricante (un par de minutos) y los escurrimos.


Ahora prepararemos el acompañamiento de los noodles. como ya he comentado, esta receta es muy versátil ya que podemos añadirle las verduras que más nos gusten acompañadas de carne, pollo o champiñones. En esta ocasión vamos a acompañarlos por unos deliciosos langostinos, que en casa nos encantan.


Cortamos la cebolla, el pimiento y la zanahoria en tiras no demasiado finas y las salteamos en un wok con una cucharada de aceite de sésamo y otra de aceite de girasol. Cuando estén a medio hacer le añadimos las tiras de calabacín con la piel incluida. Salteamos bien y en el último momento añadimos los langostinos pelados para que se hagan.



Incorporamos los noodles y mezclamos bien para que se integren todos los ingredientes. Para terminar añadimos un chorrito más de salsa de soja y servimos inmediatamente. Ya tenemos un plato equilibrado y delicioso para una comida rápida.


lunes, 29 de abril de 2013

Tarator y nuestro viaje a Bulgaria

Llevo bastante tiempo sin entrar en el blog y por el momento creo que la cosa no va a cambiar. Hemos pasado una temporada mala, muy mala la verdad, ya os comenté en el anterior post que mi suegro había fallecido y necesitaba desconectar. Teníamos planeado un viaje a Bulgaria y Macedonia y la verdad es que nos ha venido muy bien para recargar pilas. Pero a nuestra llegada nos esperaba otra sorpresa, mi padre era ingresado de urgencia a causa del corazón. Tiene la aorta totalmente obstruida y hay que cambiar la válvula. Por lo pronto hoy le hacen un cateterismo para valorar el estado real del corazón y decidir si además de la válvula hay que poner un bypass. Con este panorama la verdad es que no me queda tiempo ni energía para dedicar al blog pero he de decir que éste me sirve para desconectar así que intentaré visitar vuestros blogs tan a menudo como sea posible. Muchas gracias por vuestro apoyo.
En esta entrada os mostraré nuestro viaje por Bulgaria y uno de sus platos más conocidos, el Tarator, una deliciosa sopa fría de yogur y pepino muy sencilla de preparar y fresquita para combatir esta ola de calor.


Comenzamos visitando la ciudad de Plovdiv, cuyo casco antiguo es uno de los más bellos de Bulgaria. Sus empedradas calles muestran casas palacios decoradas con vivos colores y aquí pudimos visitar desde ruinas tracias hasta un hermoso teatro romano, un conjunto histórico declarado Patrimonio de la Humanidad.


Nuestra siguiente parada fue el monasterio Bachkovo en las laderas de los Montes Ródope, fundado en 1083, su hermosa arquitectura y sus frescos han hecho que este monasterio, el segundo mayor de Bulgaria, sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Terminamos en la fortaleza medieval de Asenova Krepost. Hacía un frío que pela y con el lamentable estado de las carreteras no nos arriesgamos a que se nos hiciera de noche por lo que nos fuimos a descansar.


El día amanecía con amenaza de nieve, una amenaza que se hizo realidad de camino a la hermosa Iglesia de Shipka construida en 1902 como recuerdo a los soldados rusos y búlgaros que murieron en la guerra de liberación. Con un importante temporal de nieve nos decidimos a cruzar los Balcanes, toda una proeza para unos canarios que no están acostumbrados a la nieve.


Para descansar y comer algo paramos en el hermoso pueblo de Tryavna, fundado en el siglo XV y dedicado sobre todo a la artesanía.


Veliko Tarnovo es una bonita ciudad situada en la ladera de una montaña con una bella arquitectura y numerosos monumentos lo que la hace una de las más hermosas del país. Un lugar para perderse es la majestuosa fortaleza de Tsarevets y cruzando el río merece la pena pasear por el barrio de Asenova en donde se encuentra la Iglesia de los Cuarenta Mártires en donde se enterraron los zares búlgaros.


Hicimos un breve visita al precioso pueblo de Arbanasi, con sus casa fortificadas y su impresionante iglesia de la Natividad. Una grata sorpresa fue el Monasterio Preovatseski ya que nos recordó a los hermosos monasterios que nos encontramos en Rumania cuyo exterior estaba tan decorado como su interior. Para finalizar el día visitamos el Monasterio de Troyan, fundado en 1600, es uno de los mayores de Bulgaria con un gran patio central rodeado de edificios con balcones de madera.


Al dia siguiente visitamos una de las mayores atracciones turísticas del país. El Monasterio de Rila, del siglo X, se encuentra en medio de una reserva boscosa, lo que le aporta mayor encanto al conjunto. Varias plantas con balcones de madera rodean el patio y la iglesia de la Natividad, con la torre de Hrelyo en un extremo.



Para terminar el viaje dejamos para el final la hermosa capital del país, Sofía. Bulgaria ha estado influenciada por numerosas culturas y evidencia de esto es el casco antiguo de la capital. Varias iglesias ortodoxas, una mezquita del siglo XVI y una sinagoga art nouveau muestran la rica diversidad religiosa de la ciudad. Las construcciones romanas, medievales y otomanas que podemos encontrar son una rica herencia de su pasado que se mezclan con las monumentales obras públicas de su periodo comunista. 


La cocina búlgara es representativa de la cocina de los Balcanes y en ella encontramos influencias de la cocina turca, la cocina griega y la árabe. Es muy variada y sabrosa y en ella están presentes numerosas ensaladas, sopas y guisos deliciosos. Muchos de los platos tradicionales se cocinan siguiendo antiguas recetas que trasmiten de generación en generación. Dos de los productos estrella en su cocina son el yogur y el llamado queso blanco (muy parecido al queso feta) Durante este viaje hemos comido auténticas delicias, sopas, ensaladas, papas preparadas de innumerables formas, guisos de carne que resucitan a un muerto, ... Tengo numerosas notas para intentar hacer platos típicos en casa (incluso me he comprado cuencos y una típica cazuela de barro con tapa para hacer guisos)  así que poco a poco os iré mostrando cosas de esta rica gastronomía.


El yogur búlgaro es conocido mundialmente por sus cualidades y su buen sabor. Para la mayoría de las personas en el mundo es un manjar mientras que para los búlgaros es parte del menú diario que siempre está presente en la mesa. Del yogur los búlgaros hacen muchos platos. Se encuentra como ingrediente en las recetas de sopas, ensaladas, postres, aderezos, etc. El yogur se puede hacer en casa siempre que se sigan ciertas reglas básicas. ¿Pero qué es lo que diferencia a Bulgaria de otros países y cuál es el secreto debido al cual este pequeño país, de la península de los Balcanes, tenga el yogurt más delicioso del mundo? El secreto reside en una pequeña bacteria conocida por diferentes nombres, pero el más común es el de Lactobacillus bulgaricus. Ella provoca la fermentación de la leche y le da este magnífico sabor.
Este yogur búlgaro es el elemento principal de esta deliciosa sopa fría, el Tarator, pero como aquí me es imposible de conseguir lo he sustituido por yogur griego así que aquí os dejo la receta que nos vendrá muy bien para los días de calor ya que el muy refrescante.


Es tan sencillo como picar el pepino en trozos pequeños y añadirle unas nueces troceadas y el ajo bien picadito. Lo ponemos todo en un cuenco y le añadimos los dos yogures con una medida de agua bien fría (si se queda muy espeso podemos añadir más agua) bien mezclados. Lo espolvoreamos con un poco de eneldo picado y le añadimos un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra. 




Ya tenemos un entrante perfecto para los días de calor. No me diréis que no es sencillo, un plato fácil y delicioso que nos sorprenderá. Probadlo y ya me contaréis.



Muchísimas gracias por vuestras palabras de ánimo, en estas ocasiones en las que los nervios están a flor de piel viene muy bien poder desconectar un poco así que espero seguirles viendo por aquí.

lunes, 1 de abril de 2013

Muffins de plátano y caramelo

Hace días que no entro en el blog ni que visito los vuestros y la verdad es que hemos pasado unos días  bastante malos. Algunos de vosotros sabéis que mi suegro estaba enfermo de Alzheimer y justo la semana antes de semana santa la cosa empeoró mucho, tanto que no fue capaz de superar las continuas complicaciones que aparecieron y falleció. Aunque estaba enfermo no nos esperábamos este desenlace tan rápido, baste decir que días antes me pidió que le preparara algo dulce. Era una de las personas más golosas que he conocido nunca y casi cada semana me pedía que le preparara algún bizcocho, no le hacía ascos a nada y probaba todo lo que le hacía. Por eso esta receta es especial ya que fue la última que le preparé.


La receta la saqué de éste fantástico libro, La cocina de Nigella Lawson. Para los que no la conozcáis Nigella es una cocinera, presentadora y periodista londinense que ha vendido millones de libros de cocina. Aunque tiene una exitosa carrera en la cocina, ella no es chef profesional sino que disfruta en la cocina y esto se nota en sus recetas. Estos muffins son una buena prueba de ello así que ahí va la receta.


Comenzamos triturando los plátanos y reservamos. Yo no conseguí las pepitas de caramelo así que troceé caramelos de nata de la marca Tirma que son muy cremosos y funden muy bien.


Con ayuda de unas varillas eléctricas batimos el aceite con el azúcar y vamos incorporando los huevos, que han de estar a temperatura ambiente, de uno en uno. Incorporamos la harina, la levadura y el bicarbonato tamizados y batimos a velocidad baja hasta que se incorporen completamente.


Finalmente incorporamos los plátanos triturados y los trocitos de caramelo. Colocamos las cápsulas de papel en un molde para magdalenas y distribuimos la masa en las cápsulas teniendo en cuenta que no debemos rellenarlas más de 3/4 partes.


Metemos nuestro molde en el horno precalentado a 200º durante unos veinte minutos. Antes de sacarlas comprobaremos que están completamente hechas con la ayuda de un palillo, si sale limpio es que la masa está bien cocinada. Sacamos del horno, desmoldamos y dejamos que se enfríen completamente sobre una rejilla. A ver si sois capaces de resistir la tentación.


Son unos muffins deliciosos, con ese toque dulzón del plátano que tan bien casa con el caramelo. Una auténtica delicia difícil de resistir. Me he quedado sin uno de mis más fervientes seguidores pero estoy segura que allá donde esté seguro que continuará disfrutando con las recetas que prepare.


lunes, 18 de marzo de 2013

Mousse de tuno indio

Cada vez que vienen extranjeros a casa, una de las cosas que más les llama la atención son los tunos. Muchas de nuestras carreteras están bordeadas de grandes tuneras y sus frutos son deliciosos, sobre todo los tunos indios. Esos que tienen un color increíble y un sabor delicioso. 


Solemos comerlo muy a menudo y de vez en cuando preparo esta sencilla y deliciosa mousse, un postre perfecto para nuestras comidas. aquí van los ingredientes.


Lo primero que debemos hacer es pelar y triturar los tunos. Hay que tener en cuenta dos cuestiones muy importantes, las púas y el tinte. Para pelarlos yo utilizo unos guantes de goma de los de fregar así evitamos las púas y teñirnos los dedos ya que el color se nos impregna y dura bastante tiempo.


Una vez triturados los pasamos por un colador para quitarles las semillas. Ponemos la nata a montar junto con el azúcar y finalmente le añadimos el zumo de los tunos. Continuamos batiendo hasta que se incorpore completamente, veremos el bonito color que obtenemos.


Rellenamos nuestras copas y las metemos en la nevera al menos ocho horas, yo lo dejo de un día para otro. Ya tenemos el postre listo para degustar. Sencillo y delicioso y con un color que llamará la atención, hasta mi sobrino ha querido probarlo.


lunes, 11 de marzo de 2013

Radiatori con salmón y champiñones

Ya os he contado que a Javi le encanta el salmón ahumado, en mi nevera siempre hay un poco de este sabroso pescado con el que es tan fácil cocinar, ya sea con pasta, en una quiche o en un simple sandwich está delicioso.


En esta ocasión ha caído en un delicioso y sencillo plato de pasta. La pasta combina bien con todo, con un simple chorrito de aceite y un poco de ajo está buenísima pero si le añadimos un par de ingredientes de buena calidad el plato se convierte en una comida de lujo. Y aquí os presento un ejemplo, un buen salmón ahumado, unos cuantos champiñones y poco más hacen de este plato algo a tener en cuenta. Aquí os dejo la receta:


Ponemos una cacerola con abundante agua y un puñadito de sal a hervir. Mientras tanto vamos laminando los champiñones y los ponemos a dorar en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen y los dos ajos prensados.


Cuando estén casi hechos incorporamos el salmón cortado en tiritas y lo salteamos bien. Si el agua de la cacerola ya está hirviendo ponemos la pasta a cocer, yo en esta ocasión he usado unos preciosos radiatori pero pueden hacerse con cualquier tipo de pasta.


En cuanto los ingredientes de la sartén estén listos le añadimos un chorrito de salsa de soja y la nata y lo llevamos a ebullición hasta que la salsa espese. Le añadimos la pasta escurrida y a la hora de servir espolvoreamos el plato con un poco de perejil picado. Voilá, ya tenemos otro delicioso plato preparado en un periquete.